mi papa trabaja de
FBI
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El
Buró Federal de Investigaciones2 (en
inglés,
Federal Bureau of Investigation;
FBI) es la principal agencia de
investigación criminal del
Departamento de Justicia de
Estados Unidos. Si bien el nombre de Buró Federal de Investigaciones es el usado en español oficialmente por la agencia,
2 se suele traducir frecuentemente en España como
Oficina Federal de Investigación.
Las oficinas centrales del FBI están ubicadas en el
Distrito de Columbia,
y también hay 56 oficinas locales ubicadas en las principales ciudades
de los Estados Unidos, así como más de 400 organismos residentes en
pequeñas ciudades y pueblos en toda la nación, y más de 50 oficinas
internacionales, llamadas
Diplomacias Legales, en embajadas de Estados Unidos en varios países.
El artículo 28, del
Código de los Estados Unidos,
en la sección 533, autoriza al secretario de Justicia a «designar a
funcionarios para descubrir delitos [...] contra los Estados Unidos», y
otros estatutos federales dan la autoridad y la responsabilidad al FBI
de investigar delitos específicos. Actualmente, el FBI tiene
jurisdicción investigadora sobre más de 200 categorías de delitos
federales. De esta forma se convierte en la agencia policial federal más
grande del mundo. La lista de
Los diez sospechosos más buscados ha sido usada desde
1949 para informar a la población de los fugitivos más peligrosos.
Historia
Origen
El FBI fue creada por la iniciativa del fiscal general
Charles Bonaparte el
26 de julio de
1908 al solicitar la contratación de nueve detectives, 13 investigadores para cuestiones de
derechos civiles
y 12 contables para investigar casos de fraude y violaciones de las
leyes de comercio. En ambos terrenos las pesquisas las llevaban a cabo
los agentes del
Servicio Secreto,
pero que no tenían una dependencia directa de la fiscalía, lo que
entorpecía su labor investigadora. La jurisdicción de este grupo sería
nacional y no circunscrita a los estados de la
Unión,
lo que en su época se consideraba muy controvertido dado el carácter
federal de la constitución del país. Lo que a principios del
siglo XX se llamó en los Estados Unidos la
Era Progresista
que consistía en la comprensión por parte los ciudadanos de la
naturaleza de los cambios que imponían los nuevos medios de transporte y
comunicación, permitió la existencia de un respaldo político suficiente
para la creación de un ente policial de ámbito federal.
Primeros días
William J. Flynn, Director del FBI en 1919
La primera gran expansión en la jurisdicción del FBI se produjo en junio de
1910, cuando se promulgó la
ley Mann (sobre la
esclavitud blanca), transformando en delito federal el transporte de mujeres de un estado a otro para
propósitos inmorales.
Esta ley también daba atribuciones al gobierno federal para que pudiera
investigar a delincuentes que violaban leyes estatales, aunque no
hubieran transgredido leyes federales.
En los años siguientes, el número de agentes especiales aumentó a
más de 300, siendo además complementados por otros 231 empleados como
personal de apoyo. Se crearon las oficinas locales del FBI en las
principales ciudades del país, cada una de las cuales estaba a cargo de
un agente especial, que era responsable ante la central de
Washington.
Muchas oficinas se instalaron en ciudades próximas a la frontera
mexicana para controlar el contrabando, violaciones de la neutralidad y
operaciones de inteligencia, en particular referentes a la
Revolución mexicana.
En abril de
1917, con la entrada de los Estados Unidos en la
Primera Guerra Mundial bajo la administración de
Woodrow Wilson,
el trabajo de la agencia se incrementó nuevamente. Como consecuencia de
la guerra, el FBI tuvo que dedicarse a labores relacionadas con el
espionaje, actos de sabotaje e investigación de extranjeros de países
enemigos. En esta época, el número de agentes con experiencia
investigadora y dominio de ciertos idiomas, aumentó notoriamente.
En
1919
asumió la dirección del FBI el antiguo jefe del Servicio Secreto,
William J. Flynn, que fue quien primero usó el título de director. La
nueva ley sobre el robo de vehículos motorizados dio a la agencia otros
instrumentos legales para perseguir delincuentes que cruzaban las líneas
estatales.
Nuevos rostros
Los años entre
1921 y
1933, fueron conocidos como
los años sin ley a causa del gansterismo y el desprecio del público por la
prohibición, que convertía en ilegal la venta e importación de bebidas alcohólicas. Esta circunstancia, junto al resurgimiento del
Ku Klux Klan,
hicieron que el servicio tuviera que adaptarse a combatir delitos que
eran locales en su ejecución, pero federales por naturaleza. Estas
investigaciones y otras más tradicionales, hicieron que el FBI ganara
prestigio y estatura ante los ciudadanos.
Si bien en esta época la
administración Harding
había soportado varios escándalos de corrupción debido a funcionarios
poco honrados y mal preparados para los cargos que ocupaban, el
Departamento de Justicia
continuó profesionalizando a sus empleados. El director de la época,
William J. Burns, nombró a un joven abogado de 26 años, de nombre
J. Edgar Hoover, como director ayudante. Hoover era graduado en Derecho de la
Universidad George Washington y había trabajado en el Departamento de Justicia desde
1917.
El sucesor de Harding,
Calvin Coolidge,
reemplazó a muchos de los funcionarios nombrados por su antecesor,
entre ellos al fiscal general, nombrando en ese puesto a Harlan Fiske
Stone, quien a su vez nombró como director del FBI a Hoover el
10 de mayo de
1924. Por su propia inclinación y formación, Hoover reforzó la tradición progresista, que fue asegurada gracias a su nombramiento.
Durante los diez primeros años de su administración, Hoover
reforzó la presencia del FBI en las principales ciudades del país,
creando nuevas centrales divisionarias en
Nueva York,
Baltimore,
Atlanta,
Cincinnati,
Chicago,
Kansas City,
San Antonio,
San Francisco y
Portland.
Despidió a los agentes que consideraba inadecuados para el cargo e
incrementó la profesionalización del cuerpo. Estableció también
inspecciones regulares de las operaciones en todas las oficinas
principales del país. En
1928
estableció un curso formal de entrenamiento para nuevos agentes,
incluyendo el requisito de edad de postulación, que debía estar entre
los 25 y 35 años. Insistió asimismo, en la conveniencia de que los
agentes tuvieran conocimientos o experiencia legal y de contabilidad.
Para el final de la década, el entrenamiento de los agentes
especiales estaba institucionalizado, el sistema de inspección de las
oficinas locales estaba funcionando sólidamente y la División Nacional
de Identificación e Información estaba llevando a cabo estadísticas
criminales para todo el país. Por otra parte, estaban realizándose
estudios que llevarían a la creación de laboratorios técnicos e informes
de actividad criminal.
La depresión y el New Deal
La
Gran Depresión de 1929,
trajo una pobreza generalizada a todo el país, lo que repercutió
también en el aumento de la criminalidad. Esta situación llevó al
presidente
Franklin Delano Roosevelt
a aumentar las atribuciones de los organismos de jurisdicción federal,
lo que a su vez implicó un gran aumento del interés del público por la
forma cómo las agencias combatían el crimen y cuyos resultados podían
verse a diario en los periódicos. Esta situación llevó al director
Hoover a comunicar el mensaje del FBI a través de los medios; así, en
1932 se publicó el primer ejemplar del
Boletín del FBI para el cumplimiento de la ley llamado hasta entonces
Los fugitivos más buscados por la policía.
Hoover se volvió adicto a publicitar el trabajo de su agencia
mientras él estuviera administrándola. Este enfoque consiguió que en
poco tiempo la mera identificación con el FBI fuera un motivo de
especial orgullo para sus empleados, atrayendo un reconocimiento y
respeto instantáneo por parte del público. Al final de la década, la
agencia tenía oficinas en 42 ciudades y empleaba a 654 agentes
especiales y 1141 empleados de apoyo.
La Segunda Guerra Mundial y su época
Mientras en
Europa, a finales de la década de
los 30 los acontecimientos políticos y militares se sucedían con rapidez, la
Guerra Civil Española, el pacto germano-ruso, la movilización alemana contra
Polonia,
Francia e
Inglaterra y la invasión alemana de
Rusia, los Estados Unidos continuaban manteniéndose neutral.
En este contexto político internacional y con las consecuencias
de la Gran Depresión aún vivas, se gestó en los Estados Unidos un
terreno fértil para el surgimiento de movimientos políticos radicales,
tal como había acontecido en Europa. Los
fascistas europeos, tenían apoyo y contraparte en la
Liga Germano-Estadounidense, en los
Camisas Plateadas y otros movimientos similares. Simultáneamente, inestabilidad laboral, conflictos raciales y simpatías hacia los
republicanos españoles, hicieron que el
Partido Comunista de los Estados Unidos
ganara adherentes. El FBI comenzó a vigilar estos grupos fascistas y
comunistas por considerarlos una amenaza a la seguridad del país.
El presidente
Franklin Delano Roosevelt dio al FBI atribuciones adicionales durante la época de guerra respaldado por el Congreso.
La autorización oficial para investigar a estos grupos llegó en
1936 con el visto bueno del presidente
Roosevelt. Un decreto presidencial de
1939 aumentó aún más la autoridad del FBI para investigar grupos considerados subversivos en Estados Unidos, lo que el
Congreso reforzó con la promulgación de la
ley Smith de
1940, declarando ilegales a todos los grupos que promovieran la remoción de las autoridades por la fuerza.
En
1940 y
1941, los Estados Unidos cambiaban más y más su postura neutral frente a la
guerra,
dando apoyo efectivo a los aliados. A fines de 1940, se restableció el
reclutamiento obligatorio por parte del Congreso y se asignó al FBI una
nueva tarea: localizar prófugos y desertores.
Con la entrada definitiva de los Estados Unidos en la guerra en
diciembre de 1941, el FBI participó directamente en labores de
inteligencia y de búsqueda de información que colaborara en los
esfuerzos de guerra. En el ámbito interno, los mayores esfuerzos se
enfocaron en la vigilancia y control de inmigrantes pertenecientes a
países del
Eje,
así como a estadounidenses simpatizantes de su causa. Asimismo, la
búsqueda y captura de saboteadores fue otra de las misiones encargadas
al FBI en esta época, por lo que el número de funcionarios aumentó de
7400 a 13 000, 4000 de los cuales eran agentes de campo hacia fines de
1945.
Si bien la gran mayoría del personal del FBI participó en
situaciones o casos criminales relacionados con la guerra, un grupo de
agentes tuvo una misión única y especial. Separados de la nómina de la
agencia, estos agentes, con la ayuda de los consejeros legales del FBI,
crearon el
Servicio Especial de Inteligencia (SIS) en
América Latina. Establecido por el presidente Roosevelt en 1940, el SIS se creó para proporcionar información sobre actividades del Eje en
Sudamérica y destruir sus redes de inteligencia y
propaganda.
Varios cientos de miles de alemanes o sus descendientes y numerosos
ciudadanos japoneses residían en América del Sur, los que buscaban
simpatías en pro de sus respectivos países y apoyo a centros de
comunicación pro Eje. Las acciones emprendidas por el SIS en estos
países, sin embargo, hicieron que hacia
1944, el apoyo continuo hacia los
nazis se volviera intolerable, o al menos impráctico.
Una vez finalizada la guerra en
1945,
el FBI se vio enfrentado a un mundo muy diferente a aquel de 1939. El
aislacionismo estadounidense había terminado definitivamente, y en el
ámbito económico el país se había convertido en el más poderoso del
planeta. Internamente, las organizaciones laborales habían adquirido un
sustento sólido y los afroamericanos, habiendo disfrutado de una
igualdad sin precedentes debido a la escasez de mano de obra durante la
guerra, habían desarrollado aspiraciones y medios para lograr objetivos
que eran impensables antes de la guerra. El Partido Comunista de los
Estados Unidos había desarrollado una enorme seguridad en sí mismo,
mientras en ultramar la
Unión Soviética aumentaba su influencia y presencia en
Europa Oriental, haciendo claro a los Estados Unidos que su propósito era continuar la expansión del comunismo en todo el mundo. La
Guerra Fría había empezado.
Misión
Edificio J. Edgar Hoover, la sede del FBI
La misión del FBI puede resumirse en diez aspectos:
- Proteger a los Estados Unidos de ataques terroristas.
- Proteger a los Estados Unidos de operaciones extranjeras de espionaje e inteligencia.
- Proteger a los Estados Unidos de ciberataques y crímenes de alta tecnología.
- Combatir la corrupción de los servicios públicos en todos los niveles.
- Proteger los derechos civiles.
- Combatir organizaciones y empresas de carácter criminal nacionales y transnacionales.
- Combatir el crimen de cuello blanco, estafas corporativas, fraudes financieros, robo de identidad, y otros similares.
- Combatir crímenes violentos de conmoción pública.
- Apoyar al Gobierno federal, estatal, local y organizaciones internacionales asociadas.
- Mejorar su tecnología para asegurar el éxito de sus actos.
Mando
El FBI es comandado por un director que es nombrado por el
presidente de los Estados Unidos y confirmado por el
Senado.
El director puede ejercer su cargo por un máximo de 10 años, plazo que
se fijó después de que se estableciera la inconveniencia de que se
pudiera repetir una situación como la del exdirector
J. Edgar Hoover, que estuvo en el cargo 48 años.
Tras la destitución de James Comey el 9 de mayo de 2017, el
director en funciones fue Andrew G. McCabe. Se mantuvo en el cargo hasta
que el candidato del presidente Trump para el puesto, Christopher A.
Wray, fue confirmado en votación en el Senado el 1 de agosto de 2017 con
92 votos a favor y cinco en contra. Juró su nuevo cargo al día
siguiente.
Controversias
Ediciones de la Wikipedia
En agosto de 2007, un estudiante graduado del
Instituto de Tecnología de California, Virgil Griffith, creó
WikiScanner,
una base de datos pública que enlazaba los cambios que se hacían
anónimamente a la Wikipedia con las compañías y organizaciones desde las
que se hacían.
3
La base de datos referenciaba los datos de las ediciones con la
información pública de las direcciones IP desde las que se hacían.
Griffith lo hizo con motivo de las ediciones que se realizaban desde el
Congreso de los Estados Unidos, queriendo saber si otros se estaban
autopromocionando de manera similar.
La herramienta fue diseñada para detectar ediciones que generaran
un conflicto de intereses. Entre los hallazgos de Griffith se
encontraban computadoras del FBI desde las que se editaba el artículo de
la propia agencia en la Wikipedia.
4
Aunque las ediciones procedían de direcciones IP del FBI, no hubo
evidencias de que los cambios fueran realizados por el personal del FBI,
solo que alguien con acceso a su red era el que realizaba las
ediciones.
Los portavoces de la Wikipedia recibieron positivamente a
WikiScanner,
haciendo notar que ayudaba a prevenir conflictos de intereses en los
artículos más influyentes, pero también mejoraba la transparencia de las
ediciones, mitigando los intentos de eliminar o distorsionar hechos
relevantes.
Véase también
Referencias